
Mil rostros tiene el BDSM una práctica que cada cual entiende a su manera, Amos, Amas, sumisos, sumisas. Todos y cada uno de ellos a su forma, que a la vez contribuyen al mosaico general.
El BDSM partiendo de unas bases, extiende un concepto según mi forma de verlo, que no es otro que la entrega física y mental de una persona a otra, bajo unos términos estipulados de antemano, relaciones humanas casi de pareja o en ocasiones así son.
Se mezclan en ello pasiones, deseos, lujuria, sexo, un sin fin de sensaciones que nos llegan a flor de piel y calan en nosotros hasta lo más hondo de nuestra alma.
Dominador y dominado forman un mismo patrón en una mezcla de azotes, ceras ardientes y otros elementos de goce y disfrute para ambos, humillación de mente agradecida por esa poderosa dominación.
Donde hombres y mujeres expresan sin tabúes sus más oscuros y recónditos deseos.
DARKLORD...
Hola, felicitaciones, pues solo compartir, yo no se de escribir y esas cosas, pero sí se de lo que es entregarse hasta la médula, y también se que no solamente lo disfruto, lo VIVO, y me hace plenamente feliz el sentirme propiedad de alguien. Besos.
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